¡Porque la música nos hace invencibles!


Me gusta Quique González y creo que, a estas alturas, ya ha quedado claro. Muchos dirían que la idolatría es un término que describe mejor mi pasión por las canciones de este madrileño del ’73, y claro que sí, en la vida hay que tener ídolos, mitos, héroes por los que soñar y coger carretera y manta. No me lo pensé mucho: hice de nuevo la maleta y doscientos kilómetros después pisaba Cartagena, con la calle hirviendo a 39 grados. El objetivo era único: volver a la delantera mítica. Tres conciertos de la gira a mis espaldas, y la misma emoción que el día que llegaba a la Copera de Granada y me encontraba una pantera en una jaula. Todos los principios tienen un fin, y en la noche del 2 de agosto quise despedirme de Cayetana.

IMG_9366c

Hoy no voy a describir el concierto a la vieja usanza. Más que nada porque me da miedo empezar a escribir y, tres días después, seguir divagando sobre lo que vi o lo que dejé de ver. Así que empezaré por el final: me llevé un setlist, y una púa que el gran Pepo López se empeñó en buscarme por todo el escenario. Y crucé unas palabras con Quique, tres años después y con el pulso temblando, como la vez primera. Los putos héroes nunca dejan de imponer.

10530674_10204561547788905_5956883106548621581_n

Esta vez le tocó el turno a Salitre 48. Para muchos, un disco mágico. Ahora con un mensaje: “Gracias por viajar con nuestras canciones”. 

Y si digo que no es una crónica al uso, no voy a desgranar toda la sucesión de canciones, como viene siendo habitual. Prefiero destacar los detalles que convirtieron la noche en suave, como reza el título del tema incluido en Kamikazes enamorados escogido para abrir el espectáculo. Grata sorpresa, pues los directos de la gira suelen comenzar con una de las que me gustan especialmente, La fábrica (“Ahora parece que vas a mezclar fuego y gasolina“). Quique nos daba la bienvenida y se mostraba feliz “por volver a Cartagena en una noche de verano”. Las canciones de su último disco, Delantera MíticaParece mentira, ¿Dónde está el dinero? o Las chicas son magníficas– sonaban con una potencia estremecedora en El Batel, un auditorio bonito y moderno, a pie de mar, donde la luz de sus cientos de lámparas fluorescentes nos ponían difícil el pensar que el día había caído unas horas atrás. Un Quique espléndido y una banda que sigue en pleno estado de forma hacían Me lo agradecerás, que volvía a ser, como en ocasiones anteriores, una historia del pueblo adoptivo del cantante, y a estar dedicada a su “hermano” Fonsojefe en el restaurante Las Piscinas de Villacarriedo.

IMG_9390c

Tras Te lo dije, el chico del chaleco de cuero presentaba a la delantera de guitarras: por poco, ya que el multiinstrumentista Edu Ortega regresaba in extremis de explotar su faceta violinística en Toulouse. Cayeron, una tras otra, tres de mis favoritas: Palomas en la Quinta, Salitre y Su día libre; en esta última, un pequeño lapsus de Quique hacía que escucháramos su comienzo no una, sino dos veces.

IMG_9433c2

Después de seguir las presentaciones con la defensa mítica formada por Edu Olmedo a la batería y Alejandro ‘Boli’ al bajo, llegaba una Miss Camiseta Mojada de lo más accidentada: a mitad del tema, la correa de la guitarra de Quique se rompía, percance que solventaba deshaciéndose de ella y valiéndose de voz… hasta que el pie de micro se ponía tonto e incapaz de mantenerse en su posición normal, a lo que el cantante respondía con una carrera por el escenario para seguir cantando junto a su compañero Pepo. Anécdotas aparte, llegaba uno de los momentos cumbre de la noche, al recibir los primeros acordes de Cuando éramos reyes, un enorme clásico que en mi caso, si no me falla la memoria, nunca había tenido oportunidad de escuchar en directo.

El set acústico, ese momento a solas con Quique, volvía a ser una delicia. Nos pidió canciones, y se deslizaron por el escenario Rompeolas, la atemporal Aunque tú no lo sepas… y Nadie podrá con nosotros, esa inmensa joya de Daiquiri Blues, tan importante en mi vida que me llevó a la locura de dedicarle un blog.

IMG_9436c2

No faltaron Clase Media, ni por supuesto, Tenía que decírtelo. Y para terminar, la de siempre, Y los conserjes de noche… o eso creíamos nosotros. Poco antes del cierre, muchos de los que andábamos por las primeras filas nos habíamos apostado a pie de escenario, y fue entonces cuando se produjo la magia. La banda nos ofrecía un increíble bonus track totalmente desenchufado, al borde de las tablas, más cerca que nunca de su asombrado público. Un Dallas-Memphis que suponía el broche de oro a una espectacular noche.

Lo siento… ya sabía yo que me iba a acabar enrrollando, y contando la jugada de la única manera en que sé hacerlo: desde el sentimiento que me despiertan los nueve discos de mi músico de guardia. Delantera Mítica está a punto de finalizar y éste es mi homenaje. Ya falta poco para soltar a los perros, para poder disfrutar de la conjunción del maestro Lapido y su alumno aventajado. Y claro está, volveremos: cuando uno se alista en los ejércitos del rock de Quique González, nunca se plantea el dejar de romper filas.

IMG_9449c2

(Y si quieres recordar el paso de Quique por Granada, puedes hacerlo aquí: http://wp.me/p4uIdC-1O).

Anuncios

Comentarios en: "La noche en que Quique tocó ‘Nadie podrá con nosotros’ (El Batel, Cartagena, 2/8/14)" (3)

  1. Qué alegría me da cuando veo que subes la crónica de un concierto. A mi, hacerlo sea como sea, me parece muy complicado y por ello admiro “tus maneras”. Felicidades, otra vez.

    Vamos a la cocina. Por lo que cuentas tuvo que ser un concierto lleno de temas para venirse tan arriba como él cuando toca 39 grados. Esa vena insolente de cantante sureño al estilo Dylan a veces consigue que parezca que no disfruta de sus temas pero, al desquitarse, aparece la magia. Un grande. Un enorme-gigante.

    Para colmo te llevaste el setlist, la púa, la dedicatoria y sus palabras. Me alegro mucho.

    Al final, sangre quien sangre, nadie puede contigo.

    Un abrazo y gracias por hacernos viajar al concierto.

    • Muchísimas gracias. Siempre me dedicas las mejores palabras y sientan como un soplo de aire fresco en estas ciudades de agosto a 39º 😉

      Fue un concierto muy interesante, a Quique se le veía con ganas, manteniendo la línea del resto de conciertos de la gira. Está cómodo y feliz, da gusto verle disfrutar tanto de sus canciones. Le dije que había seguido un poco la gira, y él me preguntó en qué conciertos había estado y me dio las gracias por viajar con ellos. A mí habría que verme la cara, porque en general me da un poco de reparo ir a por un autógrafo o una foto, pero acercarme a Quique… es otro tema. Es un ídolo, me impone tanto que no sé ni qué decir, me pueden los nervios. Pero fue genial cruzar unas palabras tanto con él como con la “delantera”, Edu y Pepo son un par de tipos magníficos.

      Nadie podrá con nosotros, eso nunca. ¿Nos vemos en La Riviera? 😉

      Un abrazo, y gracias por dedicarle unos minutos a este humilde blog.

  2. […] especialmente de los conciertos en Granada y Cartagena de Quique González, de Leiva en Murcia, Xoel López en Madrid, Señor Mostaza en Almería o en […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: