¡Porque la música nos hace invencibles!

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Una canción antes de dormir: ‘In My Life’


Para maravillarse con el tema del que hablo a continuación no hacen falta motivos. No obstante, hoy, 14 de febrero, se celebra San Valentín, ese día en que millones de parejas prodigan a diestro y siniestro la descomunal magnitud de su enamoramiento, como si no hubiera días en el año -y perdónenme ustedes el sutil sarcasmo, pero soy de las que piensan que menos en un día y más para el resto, y que, tras la cuesta de enero, a los comerciantes les viene estupendamente inventarse alguna excusa para hacer una buena caja-. Pero en fin, a lo que iba: si en la onomástica que nos ocupa, o en cualquier otra, tu amado/a te dedica esta genialidad de Los Beatles, puedes dar por hecho que el amor es profundo y sincero, sin olvidar ni un segundo algo no menos importante: que tu media naranja particular tiene un gusto musical espléndido.

Adoro In My Life, presente en el sexto álbum del cuarteto, Rubber Soul (1965) y escrita por Lennon -polémica con McCartney por la autoría incluida-. Siempre me pareció que su melodía es tan dulce, tan delicada y su letra tan redonda que figura entre mis canciones preferidas, y no ya de las composiciones de los de Liverpool, sino entre todas aquellas que hayan llegado a mis oídos en mis veintiocho años de vida, y no es poco decir. In my life trata del recuerdo de las personas que han pasado por nuestra vida y de las que siguen aún presentes; todas son importantes, y sin embargo entre ellas destaca ese alguien incomparable e imprescindible, esa persona a la que quieres por encima de todo lo demás. Estoy segura de que conocéis o habéis conocido a esa persona y que sabéis de lo que hablo. Yo la tengo, y esta canción antes de dormir es para ti. In my life, I love you more.

But of all these friends and lovers
There is no one compares with you
And these memories lose their meaning
When I think of love as something new

Though I know I’ll never lose affection
For people and things that went before
I know I’ll often stop and think about them
In my life I love you more

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Una canción antes de dormir: ‘Just Like Heaven’


Me he ido ablandando con los años. Cuando no pasaba de los quince escuchaba rock duro, punk y metal; ahora no sé si sería capaz de terminar alguno de los discos que acostumbraba a manejar por entonces. Uno de los grupos con los que comencé a familiarizarme en aquella época adolescente fue uno de los que se convertirían en imprescindibles: los británicos The Cure. Me encantaba esa mezcla tan extraña de estilos, de oscuridad y de luz, de letras tétricas y melodías alegres que se quedaban todo el día correteando por algún rincón de la mente, y la imagen de aquel tipo con look gótico, con su pelo enmarañado y toneladas de lápiz de ojos. Con los años me he vuelto blanda, como decía, y a día de hoy me quedo con sus composiciones más optimistas. Entre ellas siempre tuve una predilecta, una canción que podría escuchar cientos de veces sin sentir atisbo de cansancio. Se trata de una canción de amor en toda regla, escrita por Robert Smith y lanzada en el año 1987 como tercer sencillo del álbum Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me. Con unos teclados maravillosos, se convirtió en uno de los grandes éxitos de la banda. Todos la conocéis: es Just Like Heaven, y para mí es una de las canciones de mi vida.

You
soft and only
you
lost and lonely
you
just like heaven.

Una canción antes de dormir: ‘Buenos Aires’


Ayer terminé El asaltante de estaciones, de Xoel López. El librito se lee en un rato, aunque creo que sólo es apto para personas adictas a la música y con muchas ganas de conocer en profundidad a este músico coruñés. A mí me apasionaba como Deluxe, aunque nunca llegué a verles sobre el escenario; sí lo hice ya con Xoel en solitario, en Granada y Madrid, alucinando en ambas ocasiones con la calidad musical de su directo. Atlántico es un gran disco, que destila multitud de los ritmos con los que el artista se encontró al otro lado del charco, durante su estancia en Buenos Aires. Y una de mis canciones preferidas de ese trabajo lleva a la ciudad por título, precisamente. Buenos Aires habla de nostalgia, pero también de seguir siempre en la búsqueda para alcanzar nuestros propios sueños. Os recomiendo que os dejéis llevar por su dulce melodía y os sumerjáis en las frías aguas del Atlántico…

No era más que el fervor de un momento
pero las primaveras fueron pasando
y qué importa aquí, allá o hasta cuándo
cuando el sueño supera a la razón.

Una canción antes de dormir: ‘Unchain my heart’


Ayer, 22 de diciembre, se marchaba uno de los grandes. Nos dejaba Joe Cocker, responsable de temas por todos conocidos como You can leave your hat on (BSO de Nueve semanas y media), You are so beautiful o Up where we belong (BSO de Oficial y caballero), y de la versión que es, probablemente, su mayor éxito, With a little help from my friends de The Beatles. Hemos perdido al hombre blanco con voz negra que impregnaba su música en blues. Y por ello, hoy mi ‘canción antes de dormir’ es para este Unchain my heart, escrita por Bobby Sharp y versionada en el undécimo y homónimo álbum de Cocker. Descansa en paz, Joe.

Una canción antes de dormir: ‘Buena chica’


Era alguien especial, y así lo plasmó en sus canciones y en su forma de interpretarlas. Él era nostalgia, era melancolía. Sí, en cierta medida era también tristeza; pero sobre todo era sentimiento, una sensibilidad tan profunda que la suya es para mí una de las voces que más me han impactado y emocionado a lo largo de mi vida. Hoy, 17 de noviembre, hace quince años que se nos fue Enrique Urquijo; lo hizo demasiado pronto, pero nos dejó un legado tan grande que muchos aún le añoramos y recordamos. Es por ello que no quería que el día acabase sin hacerle mi pequeño homenaje. Podría haber elegido muchos temas para esta entrada, pero su Buena chica siempre me pareció impresionante. Con ella os doy las buenas noches. Porque los grandes no se van mientras sus canciones siguen vivas.

Una canción antes de dormir: ‘City of Blinding Lights’


Hoy he tenido un momento de ésos de: “joder… ¡qué ganas tengo de escuchar a X!“. Lo cierto es que no ha sido casualidad: el arrebato ha venido de la mano de un buen fan, al preguntarle cuál era su canción favorita del grupo en cuestión. La respuesta está incluida en un disco que compré muy gustosamente y por el que tengo especial cariño. No es otro que How to Dismantle An Atomic Bomb, de U2. En mi opinión, un gran trabajo a la altura de una banda que pasó a la historia por joyas como The Joshua Tree o Achtung Baby.

La respuesta me ha gustado -y mucho-, por tratarse de una canción que me encanta y una de mis favoritas de ese álbum. City of Blinding Lights tiene una melodía poderosa y un estribillo contundente; va en crescendo, y sus teclados saben cómo transportarte a esa ciudad con luces cegadoras, en cuyas calles te reunirías con alguien a quien realmente desear ver.

Si me preguntasen a mí por mi canción preferida de U2, tendría ciertas dudas, pero creo que no tardaría mucho en acordarme de un gran clásico: I Still Haven’t Found What I’m Looking For. Sin embargo, como le contaba al fanático de los irlandeses al que dedico esta entrada, de alguna forma tengo al grupo asociado a un momento concreto de mi vida: el día que visité la ciudad de Derry -Irlanda del Norte-, escenario del trágico Bloody Sunday. Mientras paseaba entre sus calles, plagadas de murales que recuerdan lo sucedido, en mi mente no dejaba de repetirse, una y otra vez, el estribillo del tema que abre WarSunday Bloody Sunday, inspirada en el triste acontecimiento de 1972. Ese día de mayo de 2012 fue emocionante, y lo guardaré siempre en mi recuerdo.

Pero a lo que íbamos: carguémonos de optimismo para comenzar la semana yéndonos a la cama con este temazo. ¡Que lo disfrutéis!

Una canción antes de dormir: ‘Sex’


Vuelve Lenny. Quien nos diera canciones tan memorables como Again, I’ll Be Waiting o Fly Away regresa, el próximo 23 de septiembre, con un trabajo de curioso título, Strut (pavonearse, en castellano), grabado en Las Bahamas, y que se convertirá en el décimo en su extensa y suculenta carrera.

En este disco, el propio Lenny Kravitz se encarga de toda la parte instrumental, así como de la producción. En junio conocíamos su primer single, The Chamber, y hoy os traigo el segundo, cuyo nombre es cuanto menos sugerente: Sex. “Es una de mis favoritas del disco“, cuenta el susodicho a Billboard. Y no me extraña, porque cómo suena este sexo. Nos traslada rápidamente a los ochenta, envueltos por ese rock vital que Kravitz sabe manejar a la perfección. Un buen gancho para un disco que seguro que no decepciona.

Por el momento, la gira mundial no hace parada en nuestro país, pero no cabe duda de que nos encantaría verle por estos lares. Mientras tanto, disfrutemos del Kravitz más ardiente. Sex, sex, sex…

Una canción antes de dormir: ‘Peleando a la contra’


Hace ya mucho, Quique González nos mostró la importancia de rebelarse contra lo que uno considera injusto. Lo hizo patente en un manifiesto y robándole un título a Bukowski, para escribir una canción que nunca llegaría a editarse. Sin embargo, tuve la suerte de escucharla. Hace tres años y tres meses sostenía la cámara que grabó el siguiente vídeo, y que aún hoy sigue emocionándome. El tema es profundo, conmovedor, de los que entran sin llamar, y para quedarse.

Así os doy las buenas noches. Los años han pasado, pero nosotros ahí seguiremos: Peleando a la contra.

Dicen que al final me salvaré,

nunca hay demasiado que perder, y tú lo sabes bien…

Una canción antes de dormir: ‘Ya no hay nada más que hacer’


Pasión. Con este término podría describirse lo que yo sentía por un grupo catalán que a finales de 2005 se disolvía tras siete discos e infinidad de conciertos.

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A comienzos de ese mismo año tomaba esta foto. Fue la primera y última vez que vi en directo a Elefantes; lo había esperado con impaciencia y canté sus temas con ganas, con la fuerza que dan los poco más de 18 años que gastaba entonces y el que fuese una de mis bandas favoritas. Clásicos como Azul, Piedad o Me falta el aliento sonaron aquel 10 de marzo en los aledaños del Auditorio Maestro Padilla, en Almería. Sin embargo, el fin estaba próximo; Elefantes desaparecía y comenzaba la historia de Shuarma, lejos ya del resto de paquidermos.

Lo que no esperábamos muchos es que el soñado regreso se produjera ocho años después. Han vuelto a la carga con El rinoceronte, publicado el 18 de marzo de este mismo año y con el single Escuchar al viento como carta de presentación:

Me asaltaban las dudas: ¿habría vuelto realmente ese grupo que tantas alegrías me había dado o me encontraría sólo con un sucedáneo vagamente similar? La incertidumbre se disipaba al recorrer los once temas que componen el trabajo resultante del reencuentro. El rinoceronte es un gran disco que sabe reunir bien las dos caras de su música, ambas contrarias pero imprescindibles, ambas señas de identidad: la luz y la oscuridad, los ritmos frescos y vivos frente a las sombras de melodías más profundas y densas. Que yo no lo sabía contra Hoy no me grites. Podríamos ubicar Escuchar al viento en el segundo grupo, junto a En cajas; ésta última es el ejemplo más claro de que, a juzgar por la fidelidad de su sonido, no han transcurrido nueve años entre Somos nubes blancas y el disco en cuestión. Equilibrios, segundo single, llega con facilidad, y temas como 10000 formas o Descargas eléctricas si situarían sin lugar a dudas en la posición más propensa a la luz.

Pero he venido a hablar, más concretamente, del antepenúltimo corte del disco, que lleva por titulo Ya no hay nada más que hacer. ¿El por qué? Porque no hay quien me la quite de la cabeza y he pasado todo el día cantándola. Porque es una canción clásica, con una letra exquisita bañada por la nostalgia que deja el desamor; es fruto de ese momento en que uno sabe que ha de retirarse y dar por perdida la batalla. Porque son ellos, son Elefantes: ésta es para mí la prueba, y hoy se convierte en mi canción antes de dormir.

Y no voy a olvidar
lo bonito que fue,
si cierro los ojos mil imágenes se agolpan en mi mente
dando vida a aquel amor que has hecho desaparecer.

Y no voy a llorar,
o eso intentaré
cuando sienta ese dolor desgarrándome el pecho,
torturándome y haciéndome entender
que ya no hay nada más que hacer.

El próximo 25 de julio les veremos en el pueblo de Cabo de Gata, en compañía de sus paisanos Cyan. Ya cuento los días. Es todo un privilegio poder revivir un momento que durante tantos años pareció inalcanzable. Siguen vivos, y confiemos en que lo estén por tanto tiempo como tiempo hemos pasado esperando su vuelta.

Una canción antes de dormir: ‘The Stars (Are Out Tonight)’


Qué voy a decir yo del hombre de la pupila eternamente dilatada. Rarito como él solo, pero sin lugar a dudas un enorme del rock. Son muchos años escuchando los discos de David Bowie y tengo que realizar un verdadero acto de contención para no dejarme llevar y soltar aquí alguna de las que todos conocemos: Starman, Heroes, Modern Love, Life on Mars?, Space Oddity, China Girl, Changes… la lista de temazos es interminable. Son muchos años de carrera y un talento fuera de órbita, apelativo que le viene al pelo al señor Ziggy Stardust.

Así que sacrificando el impulso de recurrir al Bowie más clásico, hoy os traigo el que fue segundo single de su último álbum, The Next Day, y que supone el número 24 (que se dice pronto) en su discografía. The Stars (Are Out Tonight) es un tema fresco, con bastante gancho, y ya os aviso que el Uhuhuh uhuhuh uhuh tarda en salir de la cabeza. Y el vídeo es… es… mejor comprobadlo por vosotros mismos. Que disfrutéis de los ’80.

Una canción antes de dormir: ‘Desde que ya no eres mía’


No hace ni un mes que un grupo llamado Los Zigarros traía su directo a Almería (una vez más, al Madchester Club), dentro de una extensísima gira que les está llevando por toda la geografía española. Yo veía los carteles y anuncios del concierto y me preguntaba: ¿quiénes serán este par? Sin embargo, no me interesé más por entonces. Ay, cruel ignorancia la mía. Más tarde, tras no parar de leer su nombre en diferentes redes sociales (actuar cuatro noches como teloneros de Leiva en La Riviera hace mucho), la curiosidad me pudo y puse a girar su homónimo disco. Y fue entonces cuando me arrepentí profundamente de no haber pisado el Madchester aquella noche del 29 de marzo. Los Zigarros son rock: rock clásico, rock del bueno, rock del que te hace saltar, bailar y escuchar sus temas en bucle. Rock sin artificios de ningún tipo, que trae a la mente a bandas como Tequila o M-Clan. Y claro, Los Zigarros es un discazo en toda regla.  Los Zigarros – Los Zigarros

Si queréis comprobar lo que os digo, pegadle fuerte a su single Hablar, hablar, hablar… e inyectaros una buena dosis de rock and roll en vena. Yo, en cambio, os voy a dejar como canción del día una algo más tranquila pero que me gusta especialmente: Desde que ya no eres mía. Hacedme caso, los vais a disfrutar seguro. Y desde luego, es una pena no haber sido suya en ese concierto. ¡Otra vez será!

Una canción antes de dormir: ‘Mejor’


La música de Los Brincos, uno de los grupos más influyentes en la historia del pop español, acudía a nuestra mente el pasado martes tras la triste desaparición de Antonio Morales, Junior, el que fuera vocalista del aclamado conjunto sesentero. Cincuenta años después de la creación de la banda, cuyos miembros eran calificados como los Beatles españoles, sus melodías y letras siguen siendo todo un placer para nuestros oídos. Por todo ello he escogido como canción para este día uno de sus temas más conocidos, y que particularmente no consigo sacarme la cabeza en estos últimos días: Mejor, del año 1966. La dulce voz de Junior quedara para el recuerdo en cortes como éste. Y es una buena forma de daros las buenas noches, ¿no?

Una canción antes de dormir: ‘Better than that’


Para elegir la canción de hoy, hubiera podido ponerme delante de un montón de temas suyos, cerrar los ojos y apuntar con el dedo a cualquiera de ellos. Apuesto por que acertaría. Y es que la música de Miles Kane es, sencillamente, impresionante. Está llena de vida, es energía en estado puro. Las penas se van en cuanto uno escucha los primeros acordes de Don’t forget who you are. Me gusta su música, me gusta su estilo, me gusta su actitud… me gusta él. Y me gusta tanto porque es uno de ésos músicos únicos, irrepetibles y, sobre todo, imprescindibles. Ya lo he manifestado en más de una ocasión y aprovecho para dejarlo caer una vez más. Miles… cásate conmigo. Mientras el susodicho acepta o declina mi proposición, vamos a subir el volumen de los altavoces y a disfrutar de Better than that. Eso sí: no puedo aseguraros que no os quite el sueño. Avisados estáis.

Una canción antes de dormir: ‘Dinamita’


Andas haciendo cualquier cosa por casa. Decides poner un nuevo disco, darle una primera escucha. La música va llegando; las canciones suenan bien, el conjunto es poderoso. Pero entonces llega ésa que te desmonta por completo, la que hace que dejes a un lado lo que estuvieras haciendo para dedicarle toda tu atención. ¿Conocéis esa sensación, verdad? Pues eso es para mí Dinamita. Fuego cruzado, de Sidecars, se ponía antes de ayer a la venta y estoy segura de que no ha dejado indiferentes a sus cada vez más numerosos fans. A falta de más escuchas, me atrevo a decir que éste es su mejor disco hasta la fecha. Lejos queda, eso sí, la potencia rockera de aquella Chica fácil que parecía ser la más bonita de Almería; Fuego cruzado es un conjunto de temas más tranquilo, pero musicalmente suena de lujo y las letras están de lo más cuidadas. Y luego está esa Dinamita que nos trae hoy aquí: es mi canción para este día, y dudo que pueda quitármela de la cabeza hasta que pasen unos cuantos más. Un tema clásico, una de ésas de desamor que tanto gustan a las romanticonas como yo. El estribillo tiene una fuerza apabullante:

Créetelo, no hay dios que me cure de ti.
Pídemelo lento, sácame de aquí.

¿No la habéis oído aún? Pues es toda vuestra. Yo de vosotros le daba una vuelta al disco completo, porque os va a sorprender. Se han hecho esperar (demasiado), pero ha merecido la pena. ¡Espero que os ponga contra las cuerdas!

Vídeo

Una canción antes de dormir: ‘You can’t always get what you want’


Hoy era el día clave: a las 10 de la mañana se ponían a la venta las entradas para uno de los conciertos más esperados del año, que no es otro que el que ofrecerán The Rolling Stones el próximo 25 de junio en el Santiago Bernabéu (nada menos). Y a partir de ahí, el colapso: colas kilométricas reales, colas kilométricas virtuales y la posterior caída de Ticketmaster, incapaz de gestionar ingente cantidad de peticiones de sus impacientes seguidores. La redes sociales se dividían entre la alegría de los afortunados poseedores del satánico trozo de papel (a precios desorbitados, todo hay que decirlo) y la desesperación de quienes veían factible la posibilidad de quedarse sin los gorgoritos de Jagger. Yo me hallaba desde el principio en otro bando: en el de los que ni siquiera han intentado hacerse con ellas. Muy a mi pesar, claro está, porque bien saben los que me conocen que los tengo en el altar de los grupos de mi vida y que para mí el rock lleva grabado a fuego su nombre, pero por esta vez me da que no va a poder ser. Como no lo fue cuando yo contaba con unos tiernos 20 añitos y se me cayó la mandíbula al suelo al encontrarme con un cartel que rezaba: “Rolling Stones en El Ejido (Almería), 1 de junio de 2007”. Supongo que aquella fue la oportunidad de mi vida, y la perdí. Era tan joven… Ay.

Imagen

Rolling Stones en El Ejido

Los Stones, Springsteen… gigantes a los que no quiero morirme sin ver pero que aún no he tenido la oportunidad de poner ante mis ojos. En fin, no vamos a deprimirnos, que tampoco da para eso la cosa. Hoy, entre la locura frenética por poder decirle a los nietos aquello de yo estuve en un concierto de los Rolling, inauguro la sección del blog Una canción antes de dormir, donde no destacaré canciones que me gusten, sino canciones con las que verdaderamente lo viva. Y hoy no puede ser otra más que ésta, que lleva media vida volviéndome loca. Porque sí, siete años después me vuelvo a quedar sin sus Majestades… pero ya se sabe: no siempre se puede tener lo que uno quiere.